




La desbordante imaginación de John Galiano estrenó a lo grande la semana de colecciones de pret-a-porter de París,con un desfile para Christian Dior en el que reinó el humor.
Un humor necesario, a veces irónico y delirante que llevó al modisto gibraltareño a proponer a la mujer de la próxima temporada invernal que se ría, para empezar de ella misma, de sus lujos, su belleza, sus defectos y sus eventuales extravagancias y, por supuesto, también del propio Galliano. El mundo del circo, en particular el de los payasos, inspiró muchos de los volúmenes, formas y colores al artista, quien también consultó el álbum de recuerdos del ilustrador de moda español Eduardo Benito y sus figurines publicados en la revista Vogue entre 1920 y 1930.